Riviera maya

RIVIERA MAYA

QUINTANA ROO

Zona Maya. Ubicada en el corazón del estado de Quintana Roo, la Zona Maya está constituida principalmente por pequeñas comunidades dedicadas a la agricultura habitadas por descendientes de mayas que alguna vez fueron llamados “cruzoob”, rebeldes mayas de la Guerra de Castas. 

Su territorio abarca los municipios de Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos; ambos municipios representan la identidad cultural del Caribe Mexicano y son importantes lugares históricos debido a su participación en la Guerra de Castas en 1847. 

Las comunidades de la Zona Maya fueron testigos durante más de medio siglo de las principales batallas del pueblo maya en contra del gobierno de su época. Hoy en día conservan con celo sus costumbres, la lengua maya, así como las tradiciones y formas de vida de hace dos siglos, herencia de la milenaria cultura maya.

Riviera Maya
Tulum

CULTURA MAYA

Cultura Maya. La civilización Maya fue cuna de grandes descubrimientos y avances tecnológicos en agricultura y astronomía. Pero también, sus élites, fueron singularmente exquisitas en el estilo de vida. 

La arquitectura Maya sorprende por su excelente compaginación con la exuberancia selvática. Se da la vuelta en un sendero, se rodea un gran árbol de ceiba, árbol sagrado para la cultura maya y se tiene enfrente los restos de un palacio antiguo que, luego de sorprendernos, nos hace decir: así tenía que ser. 

La arqueología nos permite descubrir el gran carácter orgánico de las construcciones mayas. Además, por si fuera poco, las tradiciones siguen vivas en las cocinas, las plazas y las calles de los pueblos de la Península de Yucatán. La autenticidad de la gente de la Riviera Maya es una espectacular y poderosa ventana hacia el pasado.

Tulum. Tulum es una ciudad Maya amurallada. Sus construcciones toman posesión de montículos de piedra que dan la cara al Mar Caribe en una de sus versiones más agrestes. Las olas lo mismo desafían que encandilan con su brillante verde turquesa bajo el sol intenso. 

En Tulum convergen las vías que descienden a la costa desde un puñado de pueblos mayas que aún viven regidos por las tradiciones milenarias; comunidades teñidas de tierra roja que resguardan su tranquilidad bajo sombras dulces como la del naranjo, el flamboyán, la limonaria y el maculix.

Coba. Cobá significa “aguas turbias”. Los cinco cenotes que rodean esta ciudad maya son misteriosos ojos oscuros que se abren al cielo y al sol sin dejar que se parta la espesura selvática de sus aguas. En Cobá la naturaleza rige el tiempo y pugna por partir las piedras. 

Aquí se puede atestiguar la batalla de los vestigios arqueológicos por abrirse paso a través de las eras para llegar a nosotros y ofrecernos entendimiento. 

La humedad y el viento cálido no hacen sino acrecentar el ánimo explorador de quien visita Cobá.

Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an. Sian Ka’an, «lugar donde nace el cielo» o «regalo del cielo», tiene una de las biodiversidades más singulares del mundo. 

La UNESCO la declaró «Patrimonio de la Humanidad» garantizando así su conservación. Acompañado de alguno de los guías disponibles en el sitio, es posible descubrir la magia que envuelve el lugar tan naturalmente la exuberancia de la Riviera Maya.

CHETUMAL (GRAND COSTA MAYA)

Rodeada por zonas de belleza natural, justo en la frontera del suroeste mexicano se encuentra Chetumal, la puerta de entrada a la Grand Costa Maya. Una de las ciudades más tranquilas y sencillas para tener contacto con la naturaleza.

Chetumal es la capital del estado de Quintana Roo, situada a dos horas por tierra del Pueblo Mágico de Mahahual. Su gran riqueza cultural e histórica la podemos admirar a través de los diferentes monumentos y museos que se encuentran dentro del Boulevard Bahía, el más largo de toda la Península de Yucatán.

A lo largo de la costa, ya sea a pie o en bicicleta, te encontrarás con diferentes monumentos como la Fuente de los Manatíes, construida en 1996, donde se decretó a Chetumal como Santuario del Manatí. Más adelante observarás el Corredor Escultórico “Chactemal”, un espacio que cuenta con más de 20 esculturas de artistas nacionales e internacionales quienes hacen alusión a la belleza natural del estado.

Haz una parada en la Fuente del Pescador, el parador favorito de los visitantes para tomarse la foto del recuerdo por su gran atractivo del corredor de madera que se adentra a la bahía y el gran reloj artesanal que posee.

Más adelante observarás la Explanada de la Bandera que resalta por su gran columna con reloj en los cuatro lados, el lugar ideal para tomar un descanso. Ya que se encuentra a espaldas de la bahía, te permitirá disfrutar de la tranquilidad y de los servicios que se ofrecen para una tarde de esparcimiento.

Uno de los lugares para deleitarnos con la comida típica de Chetumal, es el Mercado “Manuel Altamirano”, donde se sirven los platillos más populares como el pescado Tikinxic (pescado asado a las brasas sazonado con achiote y naranja agria, jitomate, chile y cebolla), tamales rellenos de pollo o carne de puerco envueltos en hoja de plátano, panuchos, sopes, huevos al gusto, camarones, así como varios tipos de caldos y más puestos de antojitos.

Otros lugares para comprar productos como flores, frutas, carnes y degustar más antojitos locales son: el mercado “Lázaro Cárdenas del Río” y “Andrés Quintana Roo”.

Pero la historia de Chetumal no solo se centra en sus monumentos y explanadas, también la vemos en sus museos. En el Museo de la Ciudad se exhiben fotografías, utensilios y documentos que narran la historia de la fundación de la ciudad y en el Museo de la Cultura Maya se aborda la historia de todos los períodos mayas.

Debes darte un tiempo para observar la magia del cosmos, las estrellas, galaxias y planetas en el Planetario Yookól Kaab.

Por el hospedaje no te preocupes, Chetumal cuenta con una gran variedad de cabañas, hostales y hoteles, para todos los gustos y presupuestos.

No hay una temporada especial para visitarlo, ya que durante todo el año cuenta con un clima cálido.

BACALAR

Al llegar al Pueblo Mágico de Bacalar, tienes la sensación de observar una ilusión óptica creada por diversos destellos de agua azul, que van desde el más oscuro, pasando por el turquesa, hasta llegar al más transparente. 

Pero no, esto no es un espejismo, es una realidad y se trata de la inmensa laguna de siete colores e imán turístico que te obligan a descubrir Bacalar, ubicado a tan sólo 40 minutos de Chetumal, Quintana Roo.

Este regalo de la naturaleza se lo debemos a siete cenotes distribuidos a lo largo de la laguna de Bacalar, cuya longitud es de 43 kilómetros. 

Dependiendo de la hora del día, los rayos del sol van iluminando las entradas de las cavernas subterráneas, permitiendo que los viajeros apreciemos la gama de colores y sus diversas profundidades. 

Existen diferentes actividades como kayak, esnórquel o buceo, para que puedas explorar este laberinto acuático.

Otra manera de gozar la naturaleza que rodea a este Pueblo Mágico del Caribe, es durmiendo en uno de los hoteles en Bacalar que se construyeron sobre la orilla de la laguna. 

La mayoría son ideales para una escapada en pareja o para un desconecte total del ajetreo citadino. Su principal joya es tener hamacas y columpios suspendidos sobre la laguna.

No puedes decir que fuiste a Bacalar si no emprendes una caminata por el centro del pueblo. Aquí te encontrarás con el Fuerte de San Felipe, que, antiguamente, protegía a la comunidad maya de invasiones piratas. 

Visita el museo y camina entre los vestigios de 11 cañones, desde los cuales obtendrás vistas únicas del Pueblo Mágico de Bacalar para inmortalizar en fotografías. 

Aprovecha para dar un paseo en bicicleta por las calles y siéntate a tomar una cerveza acompañada de unos tacos de mariscos recién salidos del mar.

El Pueblo Mágico de Bacalar se encuentra muy cerca de la Riviera Maya y a cuatro horas aproximadas por tierra de Cancún.

Bacalar

TULUM

Tulum es una de las joyas más deseadas del Caribe mexicano, quizá por estar delineado por 10 kilómetros de arena blanca y aguas turquesas que le valieron para ser nombrado Pueblo Mágico.

Aquí, la naturaleza se muestra en todo su esplendor a través de lagunas, cenotes y una zona arqueológica maya a la orilla del mar, que fue utilizada como centro ceremonial astrológico y comercial. No faltan los paseos en bicicleta que te internan por la selva para llevarte a conocer estas maravillas. Tulum Bike Tours complementa la experiencia con la visita a comunidades mayas, donde te enseñan medicina tradicional y elaboración de joyería con semillas.

Tulum, a diferencia de Cancún, no es un destino de grandes resorts todo incluido, más bien, sus alojamientos son pequeños hoteles que se mimetizan con la selva y pueden ser tan lujosos o rústicos como quieras. Si vas en pareja te recomendamos Azulik, con seis suites construidas en madera, columpios y camas colgantes, que se han hecho famosas en Instagram. ¿Te imaginas beber una copa de vino sobre la copa de los árboles? Con espacios que emulan nidos gigantes.

Si eres de alma aventurera, te recomendamos hacer glamping en ubicaciones acondicionadas con cama queen size, ventilador y alfombras. La noche en este tipo de habitación no rebasa los mil pesos. Además, todos los días ofrecen clases de yoga.

Tulum es de atmósfera eco-chic y lo notas cuando paseas por las calles del centro, a tan solo cuatro kilómetros de la franja costera. Puedes encontrar un bar por doquier para disfrutar de una tarde de tragos desenfadados; Gitano es una opción si te gusta el mezcal. También verás pequeñas galerías de arte y tiendas con indumentaria hippie. Ni qué decir de los locales que ofrecen algún masaje, ritual prehispánico o una clase de yoga nocturna, a la orilla de la playa.

Tulum

PLAYA DEL CARMEN

Playa del Carmen es el corazón de la Riviera Maya. Su ubicación estratégica, dentro de los 120 kilómetros que abarca esta zona costera del Caribe mexicano, convierte al destino en una puerta de entrada de viajeros nacionales y extranjeros que son seducidos por sus playas, cenotes, parques de aventura y exclusivos resorts abrazados por la selva o envueltos por la atmósfera cosmopolita de la Quinta Avenida.

Los días en Playa del Carmen parecen no tener fin. Las mañanas son aprovechadas por los viajeros para tumbarse bajo los rayos del sol y nadar en sus aguas de matices azules. No importa si lo hacen desde los hoteles Todo Incluido o desde uno de los clubes de playa que se ubican a la orilla del mar, como Mamita’s, Kool y Coco Maya; renta de camastros, sombrillas, bebidas, alimentos y piscinas, son algunos de los servicios que ofrecen.

Al caer la tarde, los restaurantes del centro te esperan para disfrutar de una experiencia gastronómica en Playa del Carmen que va desde la tradicional cocina maya hasta platillos internacionales. Después, se puede dar un recorrido por su calle más emblemática, la Quinta Avenida, conocida por la cantidad de boutiques, tiendas de artesanías y bares que concentra. Muy cerca está el Parque Fundadores, escenario de espectáculos musicales y folclóricos, el acuario L’Aquarium y el Museo de Frida Kahlo.

Por la noche, regresa a sus calles en busca de fiesta. Aquí encontrarás diversión de todo tipo, sin embargo, los más populares son los lugares para bailar con imitadores de artistas internacionales y barra ilimitada de tragos. Pero, también hay mezcalerías hippies, salones de salsa y música cubana y bares de música de trova.

Como lo mencionamos antes, este destino ha sido bendecido por la naturaleza, así que sugerimos contratar una excursión de ida y vuelta para nadar con tortugas en Akumal, caminar por la cueva subterránea Río Secreto o explorar las zonas arqueológicas de Cobá y Xaman-Há.

Playa del Carmen se ubica a 76 kilómetros de Cancún y desde ahí puedes viajar (por tierra o en ferry) a otros paraísos caribeños, como Tulum, Cozumel e Isla Mujeres. Aunque goza de un muy buen clima durante todo el año, la mejor temporada para visitarlo es de diciembre a junio pues la humedad y el calor no es apabullante.

CANCUN

Su belleza escénica enmarcada por playas de arena blanca y mar turquesa; la extensión y biodiversidad de sus arrecifes, islas, lagunas, cenotes y selva; la riqueza ancestral de la cultura maya; una excelente conectividad aérea y terrestre; y, su infraestructura hotelera de primer nivel, han posicionado a Cancún, Quintana Roo, en el destino turístico mexicano de mayor reconocimiento a escala mundial y en una ciudad líder de America Latina.

Cancún fue el primer desarrollo turístico del Fondo Nacional del Turismo, (FONATUR). Tras su apertura, a principios de los años setenta, inmediatamente viajeros de todas las latitudes arribaron para explorar sus 23 kilómetros de costa y comprobar la calidad de sus hoteles (35 mil habitaciones), que siguen marcando estándares excepcionales de hospitalidad para el resto del mundo.

Cuando se habla de Cancún, es imposible no comenzar por sus playas, principalmente ubicadas a lo largo del Boulevard Kukulcán, en la zona hotelera. Si viajas con niños, adultos mayores o si tu habilidad para nadar no es perfecta, te sugerimos elegir un hotel que se ubique del kilómetro 3 al 8.5, en esas playas, las olas del mar son muy suaves debido a que están frente a Isla Mujeres, formando una bahía natural conocida como Bahía de Isla Mujeres.

Sin embargo, si te hospedas en el centro de la ciudad, encontrarás 11 playas públicas, como Perlas, Langosta, Tortugas, Delfines y Chac Mool. La mayoría tiene el Distintivo Blue Flag, que certifica los destinos costeros que han alcanzado la excelencia en calidad de agua, gestión y manejo ambiental, seguridad, servicios y actividades de educación ambiental.

Además de tener las mejores playas del mundo, en Cancún disfrutas de excitantes y entretenidas actividades acuáticas, como: buceo, esnórquel, kayak, paseos en catamarán o lancha rápida, flyboard, windsurfing y paddle board, que se realizan tanto en mar Caribe como en la Laguna de Nichupté; estos inmensos cuerpos de agua enmarcan el paisaje del destino.

Respecto a su oferta gastronómica, Cancún te ofrece una experiencia culinaria a través de la fusión de sabores de la cocina mexicana e internacional que desarrollan magistralmente los mejores chefs del mundo. Cuenta con restaurantes galardonados con los 5 Diamantes de la American Automobile Association y reconocidos por la Guía Michelin.

No puedes vacacionar en Cancún y no dejarte atrapar por su vida nocturna, la cual fluye en antros y clubes acaparados por Dj’s internacionales y shows de acróbatas. Pero, también la diversión puede ir más allá y gozar de fiestas a bordo de un barco pirata o en una trajinera.

Si quieres explorar los alrededores, Cancún también es una puerta de entrada a otros destinos consentidos de Riviera Maya: Playa del Carmen, Tulum, Holbox, Isla Mujeres y Cozumel. Además, puedes visitar las zonas arqueológicas mayas de Chichén Itzá, Cobá y Muyil, solo por mencionar algunas.

Cómo llegar: Cancún se localiza en la Península de Yucatán, en la zona norte del estado de Quintana Roo en México. El aeropuerto se encuentra a cinco kilómetros de la zona hotelera.

ISLA MUJERES

Un viaje en ferry de 20 minutos, desde Cancún, y habrás llegado a Isla Mujeres, uno de los dos Pueblos Mágicos que encontrarás en Quintana Roo.

Este pedacito de tierra, de apenas siete kilómetros de longitud, es el primer lugar de México al que tocan los rayos del sol cada mañana. Para ver cómo el astro rey se levanta sobre sus aguas cristalinas y turquesas, debes viajar a Punta Sur. Pero, esta no es la única razón para ir, pues cada año, de mayo a septiembre, esta zona del país se engalana con la llegada del tiburón ballena, el pez más grande del mundo, con el que puedes esnorquelear. Los lugareños aseguran que se pueden ver hasta 300 ejemplares.

Las dimensiones de Isla Mujeres permiten que se recorra de un extremo a otro, a pie, en bicicleta o carritos de golf. Así que no tendrás problema para llegar a Punta Norte, donde está el Parque Natural El Garrafón. Su tirolesa sobre el mar y esnórquel en el arrecife coralino son de las cosas que no te puedes perder. También cuenta con un centro biológico para la protección de tortugas; en septiembre se hacen liberaciones masivas de crías.

En el malecón de Isla Mujeres es donde se concentran restaurantes y bares de ambiente caribeño, tiendas de joyería, estudios de tatuajes y varios hostales. Sin embargo, el destino tiene una lista de 60 hoteles de diversas categorías, ya sea en Plan Todo Incluido, recomendados para familias, o los boutique, por si vas en plan romance.

Isla Mujeres también es reconocido como un destino para relajarse, así que déjate consentir en alguno de sus spas para volver de tu viaje con cuerpo, mente y espíritu, renovados.

Isla Mujeres
Isla Mujeres
COZUMEL

El mar del caribe es completamente fascinante, el color turquesa de sus aguas y su claridad, te harán quedar maravillado con este escenario. Si estás pensando visitar Riviera Maya, definitivamente tienes que disfrutar de unos días en Cozumel. Para llegar deberás tomar un vuelo hacia Cancún y después el ferry hacia este lugar encantado.

La isla posee incomparables vistas, dentro y fuera del agua. Es uno de los destinos preferidos para esnorquelear gracias a que en él se encuentra parte de la segunda barrera arrecifal más grande del mundo.

Comienza tu visita en Punta Sur, donde encontrarás un parque y una reserva ecológica. Observa el Faro Celarain, un faro moderno que contrasta con el Templo de Caracol, una construcción prehispánica. Para visitar la zona arqueológica deberás realizar reserva previa al Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia. El parque está abierto al público de lunes a viernes en un horario de 9 a 16 horas.

Descubre el centro de Cozumel y come una tradicional marquesita una especie de tortilla delgada y dulce rellena de queso de bola y crema de avellanas. Si lo prefieres disfruta de un helado del Parque Juárez, un lugar tan tranquilo, bello y silencioso del que no querrás irte.

Finalmente realiza un recorrido por el Museo de la Isla con cuatro salas de exhibiciones en las que conocerás parte de la historia y vida marina del lugar asentado en medio del caribe. Admira el Reloj Público, construido en 1910 en el poblado de San Miguel y luego, date una vuelta por el monumento al Mestizaje, una oda a la raza mestiza mexicana.

Riviera Maya
AKUMAL

Todos soñamos con pasar unas vacaciones en las que la brisa del mar nos acompañe en todo momento, en las que atesoremos los atardeceres más impresionantes que nuestros ojos hayan visto, en donde nuestra única obligación sea relajarnos.

Esto es muy común en las playas de la Riviera Maya, especialmente en esas pequeñas comunidades en las que el mar pareciera más cristalino y la arena más fina, así es Akumal en Quintana Roo.

Akumal se encuentra al este de Quintana Roo, entre Playa del Carmen y Tulum, por lo que forma parte de la Riviera Maya. Por carretera se encuentra a una hora con 20 minutos de Cancún, 25 minutos de Tulum, 35 minutos de Playa del Carmen, una hora con 40 minutos de la isla de Cozumel, a 3 horas 20 minutos de Mérida, Yucatán, y 5 horas con 20 minutos de Campeche.

El clima en Akumal, Quintana Roo, es caluroso tropical con lluvias abundantes en otoño. La temperatura promedio es de 26º C por lo que, si decides hacerte a la aventura en este tranquilo rincón, empaca ropa muy ligera y no olvides una gorra o sombrero porque no estarás mucho tiempo en tu habitación.

Su nombre proviene del maya, en español significa “Lugar de tortugas” y justamente este es uno de sus mayores atractivos: aquí tendrás la oportunidad de bucear en compañía de estas criaturas centenarias.

Akumal es una pequeña comunidad cocotera bañada por las aguas del Mar Caribe que, hasta 1958, se conservó como un secreto de los habitantes de la localidad. Ese año se estableció como una comunidad de buceadores encabezada por Pablo Bush Romero y, hasta la fecha, se mantiene como uno de los destinos favoritos del caribe para practicar buceo y esnórquel.

En Akumal se encuentra el Centro Ecológico Akumal donde investigan e implementan programas para proteger a las especies marinas y arrecifes de coral de la región.

Prepárate para que tu próxima aventura suceda en este tranquilo lugar en el que tus únicas preocupaciones serán disfrutar de todas las experiencias que ofrece y de capturar toda su belleza en fotografías y videos que harán que tus amigos también quieran estar ahí.

En 2016, Akumal fue declarada como un refugio para proteger a las tortugas.

COBA

En las profundidades de la selva de Quintana Roo permanece una antigua ciudad maya en perfecto estado: Cobá, el asentamiento prehispánico más grande de la península de Yucatán, que, debido a su importancia, solo puede ser comparado con Chichén Itzá. Aunque se calcula que su extensión es de 70 kilómetros cuadrados, sólo 5 % de sus estructuras han sido descubiertas.

Esta urbe se conectaba con otras poblaciones a través de una red de 45 largas calzadas de piedra blanca llamadas “sacbes”, éstas resplandecían naturalmente en la inmensidad de la selva. Precisamente, gracias a estos antiguos caminos es como se conocen sus estructuras, dado que algunas están separadas por más de dos kilómetros, se rentan bicicletas para rodar por toda la zona arqueológica y para los menos hábiles, hay triciclos con chofer incluido.

El edificio que se roba las miradas es la pirámide Nohoch Mul, sus 42 metros de altura la convierten en la más alta de la península. Es la única estructura en la zona arqueológica de Cobá que puede ser ascendida, después de conquistar una escalinata empinada.

Como ayuda, existe una cuerda para que los visitantes se sostengan. Una vez que llegan a la cima, se impresionan al ver una alfombra de espesa vegetación que hace imaginar cuán antigua es esta ciudad y cómo ha sido devorada por la naturaleza.

Otras estructuras importantes son el juego de pelota, el Templo de los Frescos y varias estelas, entre ellas la número 1, la cual menciona el 2012 que se interpretaba hace algunos años como el comienzo de una nueva era. Todos los vestigios están agrupados por zonas: Cobá, Nohoch Mul, Grupo de las Pinturas, Macanxoc y El Observatorio.

Para complementar la experiencia, muy cerca de la zona arqueológica se encuentra la Eco-aldea Pac-Chen para aprender sobre los usos y costumbres de la etnia maya y unos cuantos cenotes para zambullirse en el “inframundo”.

Cobá llegó a ser habitada por 50 mil personas. Los primeros asentamientos humanos registrados se dan entre los años 100 a.C. y 300 d.C. Su nombre significa “Agua abundante” o “Agua turbia”, refiriéndose a los cinco lagos que abastecieron la metrópoli maya.

¿Cómo llegar a Cobá? La zona arqueológica es accesible en transporte público, autobús o auto particular desde Tulum, Cancún y Playa del Carmen.

PUERTO MORELOS

Puerto Morelos, en Quintana Roo, es un lugar que conserva la esencia de un pueblo de pescadores característico del Caribe mexicano. Es uno de los destinos más emblemáticos de la región donde la tradición se combina con la aventura y la naturaleza para descubrir un mundo secreto de maravillosos atractivos como los manglares, cenotes y una selva exuberante.

Es el principal puerto del estado de Quintana Roo, se localiza en el litoral de la Rivera Maya, entre Cancún y Playa del Carmen y se caracteriza por la tranquilidad de sus playas y su ambiente bohemio que recorrerás sin problemas.

Hay mucho qué hacer, disfruta de la brisa del mar al caminar por el malecón que se encuentra frente a la plaza principal, en donde se observan el muelle y el Faro inclinado, un ícono de Puerto Morelos.

Continúa el recorrido por el centro artesanal Hunab-Ku, que ofrece productos como el hilado de hamacas, tallado de piedras preciosas y restaurantes con diversas comidas del mundo.

Nadar en sus playas de arena fina, blanca y suave te encantará; aquí podrás practicar algún deporte acuático como buceo, esnórquel, kayak y windsurf. Otras de las actividades que puedes hacer es andar en cuatrimoto y hacer ciclismo.

Un lugar que debes conocer es el Jardín Botánico Dr. Alfredo Barrera Marín, uno de los jardines más grandes de México. Aquí se encuentran varias colecciones de plantas de la región, así como varias especies de fauna silvestre.

Recorre La Ruta de los Cenotes y sumérgete en la gran variedad de ríos subterráneos, los cuales están conectados entre sí. Explora el Parque Nacional Marino Arrecifes de Puerto Morelos y el Parque Ecológico Selvática.

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BOCA PAILA

Boca Paila es uno de los tesoros que mejor esconde la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, en el estado de Quintana Roo. Entre la Laguna de Muyil y el Mar Caribe ocurre este milagro de la naturaleza, que en su estado más primitivo regala sensaciones difíciles de explicar.

La magia de estar en medio del agua dulce y cruzar al agua salada da a los visitantes de los campamentos la oportunidad de disfrutar de ambos mundos y escaparse de la tierra para conectarse con el cielo.

Llegar hasta ahí es incluso otra experiencia, la manera más fácil es partir de Tulum con rumbo al sur, sin salir de la Reserva pero incorporándote a una carretera estrecha y, eso sí, bastante verde y bonita. El camino es de 45 minutos (23 km).

Una vez allí, verás grupos de pescadores que te ofrecerán desde comida y alojamiento sencillo pero bastante agradable, hasta transporte en lancha por si deseas explorar la zona y disfrutar de las cautivadoras tonalidades que te da el atardecer al navegar.

Algunas embarcaciones llegan únicamente a practicar pesca deportiva o para disfrutar de su vegetación a bordo de un kayak. Este medio es recomendable una vez allí, pues te permite introducirte hacia sus manglares de manera respetuosa con las especies que allí habitan. Lo ideal, es que lo hagas de la mano de algún experto para evitar peligros o contratiempos.

Si te gusta la observación de aves, el lugar se presta para que puedas ver de cerca ejemplares que seguramente no conocías.

Acampar es seguro, pero si deseas hacerlo debes tener en mente que es necesario acudir con tu propia casa de campaña, ya que no hay alquiler en Boca Paila, además que deberás llevar tus propios alimentos y agua.

Aunque permanece casi en silencio gran parte del año, cualquier época es ideal para visitar Boca Paila. Su clima costero y ambiente relajado refrescan la mente, el alma y el cuerpo. Este paraíso –por suerte poco explotado– tiene fama internacional para los amantes de la pesca deportiva, quienes afortunadamente han sabido valorarlo y cuidarlo.

FELIPE CARRILLO PUERTO

A 223 kilómetros de Cancún, entre manglares, lagunas, cascadas y el mar, encontramos uno de los destino más maravillosos de la República Mexicana por sus exóticos paisajes que te adentran a toda una jungla de aventuras entre lianas y espesa vegetación ocultando tradiciones mayas milenarias, centro ceremoniales y pirámides.

Entre atractivos turísticos y bellos hoteles, es lo que Felipe Carrillo Puerto en el mismo corazón de Quintana Roo ofrece a quienes se atreven a explorarlo.

También es conocido como “Pueblo de Guerreros” porque debido a sus extensos parajes, el puerto de Felipe Carrillo fue marcado en el mapa por los mayas cruzoob como un gran escondite y punto estratégico durante la Guerra de Castas. De hecho, su vasto territorio conforma el 90 % de la Reserva de la Biósfera Sian Ka’an declarada como Patrimonio de la Humanidad por la ONU.

Si quisiéramos enumerar las bondades es difícil porque siempre hallarás un rincón nuevo que admirar, por algo se le llama “Pueblo con Encanto”. El recorrido que es casi obligado inicia por el casco urbano de Felipe Carrillo Puerto donde está la iglesia Balam Nah o Casa Jaguar, la única construida por esclavos blancos bajo las órdenes de los mayas.

A un costado de ésta, se encuentra la Casa Cultural donde actualmente se imparten talleres, aunque en el pasado sirvió como cuartel general del pueblo indígena. Y para adentrarte en esta gran civilización, ir al museo de la cultura maya “Chan Santa Cruz” es un MUST con sus exposiciones temporales y muestras de la vida cotidiana de este pueblo.

Otro lugar que no puedes perderte es el Santuario de la Cruz Parlante, muy cerca del centro, construida por los misioneros españoles quienes hacían creer a los pobladores que era el místico poder de la cruz la que la hacía hablar.

La gastronomía es especial en este sitio: chimole, relleno negro, salpicón de venado, poc-chuc o cochinita pibil son sólo uno de los platillos que debería aventurarte a probar.

PUNTA ALLEN

La Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, que se traduce del maya como Puerta del Cielo, resguarda un rincón privilegiado, que es el secreto mejor guardado de los aventureros que buscan el contacto directo con la naturaleza en estado puro: Punta Allen.

El tesoro natural que guarda Sian Ka’an a orillas del mar Caribe es tan cuantioso que, además de ser un área protegida, fue declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco desde 1987.

Para explorar el área, un buen punto de partida puede ser el poblado de Javier Rojo Gómez, de apenas 400 habitantes, que se asienta en una extensa lengua de tierra llamada Punta Allen, ubicada a unos 50 kilómetros de Tulum, en la Riviera Maya.

Aunque las distancias que separan a Punta Allen de otros lugares más poblados y desarrollados de la Riviera Maya no son largas, las dificultades que implica su acceso la han mantenido relativamente aislada.

Para llegar a Punta Allen hay dos opciones: utilizar un vehículo propio o rentado, de preferencia con tracción en las cuatro ruedas, o tomar un transporte hasta el llamado centro de transferencia Caseta Arco Maya, donde hay un embarcadero desde donde salen lanchas que demoran unos 40 minutos en llegar a Rojo Gómez.

Quienes elijan la segunda opción deberán informarse sobre los horarios de los transportes, porque normalmente hay una sola corrida diaria y no es posible ir y regresar el mismo día. El recorrido en total suele requerir unas dos horas, aunque si se hace en un auto de tracción normal, ese tiempo se puede llegar duplicar según el estado del camino. De camino, es buena idea hacer un alto en Boca Paila, donde se pueden ver los cocodrilos que allí habitan.

Una vez en Punta Allen, todas las dificultades para llegar se justifican de inmediato para quienes estaban buscando poner sus pies en un paraíso idílico con playas de fina arena blanca, un mar esmeralda y la vida bullendo por todas partes.

Punta Allen tiene en su extremo (algo apartado del pueblo) un faro abandonado rodeado de exuberante vegetación, tres lagunas que se pueden explorar (la más famosa es laguna Negra) y un embarcadero desde donde parten las excursiones para disfrutar del mar y su fauna.

La comunidad de pescadores y prestadores de servicios turísticos que habitan Punta Allen están organizados para ofrecer paseos en lancha de unas tres horas con tarifas fijas, paseos en kayak por el manglar y también caminatas para descubrir la riqueza natural de la zona.

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HOLBOX

Son muchas las opciones para disfrutar al máximo de la Riviera Maya, por lo que es común que quieras aprovechar tu viaje para visitar todas sus maravillas, una de ellas es la Isla de Holbox, un destino que para algunos es un oasis de tranquilidad.

Holbox es una isla que se encuentra al noreste de la península de Yucatán, en el estado de Quintana Roo. El camino a la isla se debe hacer navegando desde el puerto de Chiquilá, de este punto podrás subirte en una de las embarcaciones compartidas o particulares que te ayudarán a cruzar la Laguna Yalahau en un camino de aproximadamente 20 minutos.

En automóvil, Chiquilá se encuentra a 1 hora con 45 minutos de Playa del Carmen, 2 horas de Cancún, 2 horas y media desde Tulum y 5 horas con 30 minutos desde Chetumal, capital de Quintana Roo. Vuela a Quintana Roo y busca que tu destino sea a los aeropuertos de Cancún o Chetumal.

El clima en Holbox es cálido subhúmedo, las primaveras son muy calurosas y sumamente soleadas mientras que en verano se presentan lluvias constantes con amenaza de ciclones. La temperatura promedio es de 26º C.

Holbox proviene del maya y, en español, significa “Hoyo negro” aunque en realidad es un lugar que se ilumina con el colorido de las casas, pequeños hoteles y hostales, restaurantes y de la amabilidad de la gente que habita la localidad, muchos extranjeros huyen de los crudos inviernos de sus países para refugiarse allí.

Tiene una extensión de 40 kilómetros de largo y dos de ancho por lo que no necesitarás ningún automóvil para moverte de un lugar para otro, lo mejor que puedes hacer es rentar una bicicleta para transportarte y admirar el paisaje desde otra perspectiva.

La isla no está pavimentada por lo que se camina sobre la arena, el medio de transporte más común son los carritos de golf.

En la isla se comen productos frescos que provienen del mar, uno de estos es la langosta por lo que la encontrarás como parte de muchos platillos, incluso ahí fue donde nació la pizza de langosta, una especialidad local que encontrarás en la gran mayoría de los restaurantes de la zona.

Además de su buen clima y la tranquilidad que emana, Holbox es el hogar del tiburón ballena –el pez más grande del mundo– con el que puedes nadar.